La boda de Gaby y Pedro en Casona Ovando | Una boda mexicana elegante en el corazón de Puebla

Cuando cada detalle cuenta una parte de su historia

Algunas bodas se diseñan alrededor de una tendencia.

Otras se construyen alrededor de una historia.

La boda de Gaby y Pedro fue exactamente eso: una celebración llena de referencias personales, tradiciones familiares y pequeños detalles que hablaban de quienes son como pareja.

El 25 de octubre de 2025, familiares y amigos provenientes principalmente de Ciudad de México y distintas partes del país llegaron al Centro Histórico de Puebla para acompañarlos en una boda donde la cultura mexicana, la temporada de Día de Muertos y sus propias pasiones se entrelazaron para crear una experiencia imposible de replicar.

Una boda destino en la ciudad donde comenzó la historia de Gaby

Aunque actualmente viven en Ciudad de México, para Gaby era muy importante regresar a Puebla para celebrar su boda.

Aquí creció, aquí vive gran parte de su familia y aquí se encuentran muchos de los lugares que forman parte de sus recuerdos más importantes.

Desde el inicio sabían que una gran parte de sus invitados viajaría desde Ciudad de México y otros estados, por lo que la comodidad de todos sería un factor determinante para elegir la sede de la celebración.

Buscaban un lugar donde sus invitados pudieran disfrutar la experiencia completa sin preocuparse por largos traslados o complicaciones logísticas.

Casona Ovando y Hotel Cartesiano: una combinación perfecta

La elección de Casona Ovando resultó ideal para el tipo de experiencia que imaginaban.

Su ubicación privilegiada dentro del Centro Histórico de Puebla permite acceder fácilmente a algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad y ofrece una experiencia íntima rodeada de arquitectura colonial.

Además, justo frente al venue se encuentra Hotel Cartesiano, el hotel sede elegido por los novios.

Desde el primer momento quedaron enamorados de sus jardines, patios y espacios arquitectónicos, convirtiéndolo en el lugar perfecto para realizar las fotografías de pareja.

Una sesión de novios con una misión muy especial

Uno de los momentos más particulares de esta boda ocurrió incluso antes de la ceremonia.

Gaby y Pedro querían aprovechar los increíbles espacios de Hotel Cartesiano para realizar su sesión de novios, pero también deseaban conservar intacto el momento en que Pedro vería a Gaby por primera vez.

Así que diseñamos una estrategia poco convencional.

Durante toda la sesión cuidamos cada recorrido, cada ángulo y cada espacio para evitar que Pedro pudiera verla antes de tiempo.

Sin reflejos.

Sin encuentros accidentales.

Sin perder el factor sorpresa.

Gracias a una cuidadosa coordinación logramos aprovechar el escenario para las fotografías y al mismo tiempo conservar intacta la emoción del primer encuentro durante la ceremonia religiosa.

Una ceremonia en la Catedral de Puebla

La ceremonia religiosa se celebró en la Catedral de Puebla, uno de los templos más importantes y emblemáticos de México.

Además de su impresionante arquitectura, la cercanía con Casona Ovando permitió que toda la logística fluyera de manera natural.

En cuestión de minutos, invitados y novios pudieron trasladarse entre ambos espacios sin interrupciones, manteniendo el ritmo de la celebración y facilitando la experiencia para todos.

Una boda inspirada en México y en la temporada más colorida del año

La fecha de la boda tuvo una enorme influencia en el diseño visual de la celebración.

Octubre es una época especial en México, y para Gaby y Pedro existe una conexión muy particular con una de nuestras tradiciones más representativas: el Día de Muertos.

Por ello desarrollamos una propuesta estética inspirada en los tonos del cempasúchil y la riqueza cromática de la temporada.

Los naranjas, terracotas, ocres y dorados se convirtieron en la base de toda la decoración.

El objetivo era incorporar elementos profundamente mexicanos sin caer en lo temático ni sacrificar la elegancia del montaje.

El resultado fue una atmósfera cálida, sofisticada y llena de personalidad que dialogaba perfectamente con la arquitectura histórica de Casona Obando.

La boda tuvo que esperar a Taylor Swift

Si hay algo que define a Gaby es que es una Swiftie declarada.

Y cuando digo declarada, lo digo en serio.

Durante gran parte del proceso de planeación hubo una fecha que se volvió inesperadamente importante para la boda: el lanzamiento del nuevo álbum de Taylor Swift.

Antes de cerrar por completo algunos momentos musicales de la recepción, decidimos esperar para descubrir si alguna de las nuevas canciones tendría un lugar especial dentro de la celebración.

Y valió la pena.

Parte de su vals incorporó música del nuevo álbum, mientras que uno de los momentos más memorables de la fiesta fue el baile que Gaby realizó junto a sus primos utilizando una de las canciones recién estrenadas.

Fue uno de esos detalles que probablemente pasaron desapercibidos para muchos invitados, pero que para los novios tenía un significado enorme.

Y precisamente eso es lo que hace especial una boda personalizada.

Draco y Mophie también estuvieron presentes

Aunque hubo dos invitados muy importantes que no pudieron asistir físicamente.

Draco y Mophie, los perrhijos de Gaby y Pedro, forman una parte fundamental de su familia.

Por cuestiones logísticas no pudieron acompañarlos durante la celebración, pero eso no impidió que estuvieran presentes.

Durante la fiesta aparecieron divertidos recortes con sus rostros que rápidamente se convirtieron en protagonistas de fotografías, risas y momentos espontáneos entre los invitados.

Una vez más, era un detalle pequeño que representaba algo mucho más grande: las cosas que hacen única a una pareja.

#LasBodasQueMásSeDisfrutan

Lo que más recordamos de esta boda no son solamente los colores, las flores o la espectacular arquitectura del Centro Histórico de Puebla.

Recordamos la intención que había detrás de cada decisión.

Desde proteger la sorpresa del primer encuentro hasta esperar el lanzamiento de un disco para elegir una canción.

Desde incorporar tradiciones mexicanas hasta encontrar la manera de que sus perrhijos estuvieran presentes en la celebración.

Porque las bodas más memorables no son las que siguen una fórmula.

Son las que cuentan una historia.

Y la de Gaby y Pedro quedó plasmada en cada rincón de este día.

¿Estás planeando tu boda en Puebla?

Si buscas una experiencia completamente personalizada, donde cada decisión tenga una intención clara y tu presupuesto trabaje a favor de tu experiencia, nos encantará ayudarte.

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